Aunque James Harden aún no ha ganado un campeonato en su carrera, su espíritu de lucha en la cancha ha inspirado a muchísimas personas. Este verano, ante la disyuntiva entre el dinero y su sueño, James Harden volvió a elegir lo segundo, queriendo darle un último impulso a su carrera. Quizás todos le aconsejaron que se calmara, que simplemente cobrara un sueldo alto en sus últimos años en la NBA, ¿para qué esforzarse? Pero la personalidad única de James Harden es lo que influye en la opinión de tantos.

Entre la estabilidad y el riesgo, James Harden todavía quiere vestir la Camisetas Cleveland Cavaliers baratas y arriesgarse; quiere un contrato más largo. Porque no todos tienen el valor de renunciar a 42,3 millones de dólares a los 36 años para perseguir un sueño incumplido. Si los Cleveland Cavaliers pueden ganar un campeonato es una incógnita para todos; las probabilidades de éxito son quizás de tan solo el cincuenta por ciento. Pero James Harden está dispuesto a arriesgarse, y en solo seis meses, siente que vestir esa Camisetas NBA personalizadas lo llena de vitalidad y esperanza.

James Harden rechazó una oferta salarial de 42,3 millones de dólares, con la esperanza de negociar un nuevo contrato multianual con los Cleveland Cavaliers. Todos pensaron que James Harden estaba loco, que era un mal negocio. No se trataba de una simple decisión empresarial, sino de la última apuesta de un veterano de 36 años en su carrera. James Harden deseaba pasar sus últimos tres años con los Cleveland Cavaliers, su último anhelo. Si lo lograría, estaba por verse. 42,3 millones de dólares: esa es la cifra de referencia para un jugador mejor pagado de la NBA. La valentía de James Harden al renunciar a esta cifra y aceptar un contrato con un salario menor provenía de su deseo de ganar un campeonato.